Pero también observador, fotógrafo y viajero.
Llevo más de 15 años transformando procesos, servicios e información compleja en productos digitales útiles, claros y diseñados para resistir el paso del tiempo.
He trabajado en administración pública, movilidad, operaciones portuarias y tráfico marítimo, trámites digitales, sostenibilidad y productos basados en inteligencia artificial. Mi trabajo combina estrategia, arquitectura de información y UX para conectar las necesidades de usuarios, negocio y tecnología en ecosistemas que evolucionan con los años.
"Disfruto especialmente cuando el reto no es diseñar una interfaz bonita, sino poner orden en sistemas complejos para que las personas los entiendan y utilicen."
Antes de hablar de pantallas, necesito comprender cómo funciona el problema. Analizo procesos, actores, restricciones y objetivos para identificar dónde está realmente la complejidad.
Cada proyecto implica prioridades, renuncias y compromisos. Mi trabajo consiste en identificar qué aporta más valor, reducir la complejidad innecesaria y transformar requisitos difíciles en experiencias claras y comprensibles.
La experiencia, la investigación y la analítica ayudan a tomar mejores decisiones. Me interesa entender cómo utilizan realmente los usuarios un producto para detectar oportunidades de mejora y validar hipótesis.
Un producto no es una colección de interfaces. Es un conjunto de decisiones que deben funcionar juntas, mantenerse coherentes y evolucionar con el tiempo.
Gran parte de mi trabajo consiste en traducir necesidades de negocio, requisitos técnicos y expectativas de usuario en soluciones viables para todos los equipos implicados.
La mejor prueba de un buen diseño no es el lanzamiento, sino su capacidad para seguir siendo útil años después. Por eso presto especial atención a la arquitectura de información, los patrones de interacción y la capacidad de los productos para evolucionar y adaptarse a nuevas necesidades.
Cuando no estoy diseñando productos digitales, suelo estar viajando o haciendo fotografías. Son dos aficiones que me permiten observar realidades muy distintas, entender nuevos contextos y descubrir formas diferentes de relacionarse con el entorno.
"Diseñar empieza mucho antes de abrir Figma. Empieza observando, haciendo preguntas y entendiendo por qué las personas hacen lo que hacen."
Con el tiempo he descubierto que muchas de las habilidades que utilizo en diseño también están presentes fuera del trabajo: observar con atención, hacer preguntas, identificar patrones y entender cómo las personas interactúan con los sistemas que les rodean.
Foto realizada en un viaje a Sri Lanka, durante la crisis del fuel que azotó al país en 2022.